lunes, 18 de mayo de 2009

debraye-impresión

Hace poco escuchaba en mi noticiario favorito (of course, después de 31 minutos) el análisis de un especialista (perdón por tal ambigüedad, pero no recuerdo su nombre) sobre las campañas electorales actuales, donde decía que una característica de los spots de los partidos era que le apostaban a la "impresión" que podían dejar en el electorado; es decir, lo importante no era el mensaje en sí, sino lo que la gente podría sentir tras verlo. Entonces lo que guía las campañas es la intención de provocar una sensación no racional que podría llevar a alguien a votar por un partido, no gracias a estar en favor de su proyecto político, sino porque simplemente le da "buena espina".
Tal declaración hasta parece una obviedad, porque ver al Chucho comer pasteles acompañado de una niñita "carismática", al místico haciendo piruetas o a una familia feliz porque el gobierno le paga las medicinas no es realmente una propuesta política que hable del trabajo que los Diputados van a "tratar de hacer para intentar llevar a cabo ciertas cosas". Esto me hizo preguntarme cómo tendrían que ser las campañas si estuvieran dirigidas a hacer verdaderas propuestas, y tras imaginarme a Germán Martínez haciendo una cruz con los dedos para ahuyentar al narco, al Chucho diciendo que él es la verdadera izquierda pero "conciliadora", y a Beatriz Paredes con la sonrisa de oreja a oreja agradeciéndole a Lucerito y a Carmen Salinas su valiosa colaboración, me di cuenta de lo difícil que se me hace tomarme en serio a los políticos. Sin embargo esa idea de la "impresión" me llevó a pensar otras cosas menos escabrosas, y así llegué al tema de la música.
Fue así que tras preguntarme si podría encontrar alguna relación entre la popularidad de la música fea con esta cosa de la impresión, llegué a la conclusión de que canciones de regaetton o charanguita son música sencilla, que resulta reconfortante al estar compuesta por acordes simples que se repiten sin cesar. Por eso ese tipo de canciones dejan una impresión de bienestar y de seguridad, ya que son totalmente predecibles. Los coritos se repiten, la base es una sola para toda la canción y la letra es simplona. Ocurre distinto con la música de cámara o con otro tipo de canciones que no están hechas pa gustarle a todo mundo, como el rock progresivo o incluso la música electrónica (no toda, por supuesto), y no se diga con la música experimental o la improvisación. En ellas no se estimula el cerebro a partir de certezas ritmicas, sino que se requiere un mínimo de atención para encontrarle el gusto.
No quiero decir con todo esto que la música predecible, pegajosa o con un ritmo establecido para toda la rola sea menos que la otra, pero sí dejan una impresión distinta. Finalmente la música es una verdadera experiencia sensorial que se puede gozar realmente sólo si se le presta suficiente atención.
Luego de andar pensando estas cosas, me di cuenta de que llevo ya como medio año oyendo las mismas rolas de mi ipod. Entonces debo cambiar un poco de aires y ponerme a bajar nueva música, porque la que tengo lleva ya como 199 reproducciones.

8 comentarios:

AnarKista SuperEstrella dijo...

Mirá que... Yo ni sé quienes son mis candidatos...

Todo es pan y circo, podés ver desde El Chucho Mayor dando piruetas junto a Ana Guevara hasta un spot de Calderón bailando Macarena en Muévete o anunciar junto al Kikín Fonseca obras sociales con tal de apoyar a sus candidatos... Y lo peor, es que el pueblo le podría perdonar eso... Ya le perdonamos lo de la influenza... ¿Qué puedes esperar de gente que sabe donde está El Chapo y no lo captura?

Adoro México, caraxo...

Buen post...

Cheers...

Anónimo dijo...

lalala

. dijo...

que weba como es que escriben tanto
bien por escribir tanta paja
Saludos

Blogger Pechocho dijo...

La publicidad CREA necesidades, no las satisface

Karlis dijo...

Mmmm... Pues si, escribir paja es lo mejor para debrayar un poco, y pues mientras encuentro algo relevante qué decir, no me queda otra opción. Por lo menos es divertido.

Tienes razón pechocho, pero el pedo es que esta "publicidad" juega con las verdaderas necesidades. Yo digo que podrían hacerse con un poquito, sólo un poquito mas de cerebro. ¿Será que pido demasiado?

Myriam dijo...

No tengo nada contra la música básica, simple, tribal... simplemente la detesto. Odio con todo mi corazón el golpeteo sin sentido de un tambor para entrar en trance. Es por eso que detesto el reggaeton, el tecno, el reggae y el hip hop, entre otros. Y no me molesta su existencia mientras NO me obliguen a escucharla... así que cómprense unos malditos audífonos, sí a ustedes les digo, gente de porquería que se sube a la micro a escuchar cosas que sólo a ustedes (subnormales)les gusta.

Sería el post rabioso del día... jejeje (perdón, necesitaba decirlo).

Un saludo y ahora sí voy al post que me recomendaste ;)

Rich dijo...

Ya hablé suficiente de política por un tiempo.
Sería mejor hablar de música, adoro la música.

carlos dijo...

Va je eso de la comida estuvo bueno, gracias por el comentario la imagen del Ruco de los Simpson esta genial Para todo "hay tabla" je y el stencil

Saludos.