jueves, 10 de mayo de 2012

Mi cuerpo es un lienzo

Los tatuajes fueron en algún momento símbolo de decadencia moral, quizá por ser marcas indelebles del probable paso por bajos mundos, pero ahora son una bonita artesanía -radical por cierto-, pues se asoman orondos en la piel como una cicatriz coloreada realizada manualmente con dolor y por gusto propio. Son un accesorio más que adorna la desnudez y aminora el vacío, y por eso me voy a hacer muchos tatuajes que me acompañen un día hasta mi tumba.

1 comentario:

Jönh A.C. dijo...

Como en todo, hay tatuajes bonitos y otros que son una verdadera abominación. Yo te recomiendo un cristo en la cruz, pa que te cuide, un san juditas, pa que te saque de problemas, y un símbolo chino que signifique algo muy soez.